viernes, 14 de mayo de 2010

Legislar y controlar

Ahora más que nunca se ha hecho evidente la importancia de las funciones del poder legislativo. Legislar y controlar son aspectos fundamentales para recobrar los espacios democráticos perdidos, recuperar el resto de poderes públicos y conseguir un equilibrio de poder entre las diferentes fuerzas políticas del país para reconstruirlo sin excluir a nadie. De allí la importancia del 26 de septiembre.
La conquista de más de un tercio en del poder legislativo significa no solo un obstáculo para las leyes orgánicas que son las regulan derechos constitucionales, sino también significaría que en todas las comisiones estarán presentes diputados de oposición, es en las comisiones donde se discuten las leyes, en donde se cocinan por así decirlo, tener diputados dando la batalla allí es fundamental para limitar el poder que ha concentrado Chávez con una Asamblea Nacional arrodillada a su voluntad.
La obtención de una mayoría permitiría ir más allá, se podría empezar a enjuiciar políticamente a los ministros de economía por la mala gestión, a los de infraestructura y energía por dejar que el país llegara al colapso eléctrico que llegó, a los de interior y justicia por no evitar que 127 mil venezolanos perdieran sus vidas a manos del hampa, y así sucesivamente.

El gobierno ha dado un salto adelante, ha radicalizado aún más su posición, trata de hacer ver que es imparable y juega con el miedo más profundo de nuestra razón. Los golpes que da al aparato productivo nacional, la vorágine estatizante a la que está sometiendo la economía, los atropellos a la libertad de expresión e información, sólo podrán ser contenidos si el 26 de septiembre se logra una mayoría de diputados.
Recobrar el legislativo es lograr poner un primer freno, no obstante es sólo un paso para evitar que se destruya lo que queda y recuperar todo aquello que ha sido destruido.
Recobrar un legislativo institucional, que representa a la pluralidad política del país y que legisle, pero todo sobre todo que controle es el objetivo más importante de la oposición en este momento tan traumático de nuestra historia.
Esperemos que la MUD tenga la sensatez suficiente para lograr este objetivo y que, aquellos quienes juegan a la división para beneficio de sus intereses personales empiecen a ver más que su propia Voluntad.
Salamanca 14 de mayo de 2010

3 comentarios:

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  2. Más allá de eso, hermano mío, si vamos a la visión de George Tsebelis, en un sistema presidencial como el nuestro es la Asamblea quien tiene la iniciativa legal... el papel del propugnador de políticas públicas (la "Clase A" de acuerdo a nuestro estimado Grusón).

    El frenar el avence de las pretenciones totalitarias es sólo el principio. Lo que sigue es una reconstrucción institucional que, si es bien pensada y discutida, puede sentar las bases para un nuevo comienzo... con o sin Chávez a la cabeza del ejecutivo.

    Por eso la importancia que le doy a la Ingeniería Institucional y a las enseñanzas del Maestro Giovanni Sartori. Porque estoy conencido que el buen diseño de las instituciones es más importante para u país que las ideoogías de quien lleve el timón.

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  3. Ciertamente, yo comulgo contigo en ese sentido. Un buen diseño institucional es la base para un buen comienzo, pero también están los actores quienes tienen que tener contrapesos para que el diseño se respete. Con un buen diseño institucional pero un solo actor la teoría Tsabelis no aplica pues el ejecutivo absorbe a los actores de veto institucional y sus iniciativas pasan de largo.
    Por eso, no es sólo el diseño sino un equilibrio entre la pluralidad de actores que hacen vida en las insittuciones.

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