sábado, 17 de julio de 2010

Democracia en fase terminal

A casi dos meses de las elecciones parlamentarias la democracia venezolana atraviesa por una situación delicada. Si se me permite hacer la metáfora con el ser humano podríamos decir que la democracia venezolana está en fase terminal. El cáncer que lleva adentro ha hecho metástasis y la mayoría de las instituciones del sistema político están comprometidas por dos tipos de células malignas que se reproducen sin control.
Por una lado la corrupción, el caso PDVAl es la muestra más patente de esta dolencia, la falta de transparencia, las comisiones por cada compra, la desidia de funcionarios y responsables de la distribución de alimentos ha conducido a la pérdida de cientos de miles de toneladas de comida en nuestro país, mientras muchos funcionarios del gobierno de frotan las manos pensando en tomar Polar no son capaces de sacar un kilo de arroz o un litro de leche de los propios puertos que nacionalizaron. De forma irresponsable tratan de ocultar semejante tumor en el estómago de la nación aduciendo que es una conspiración o un sabotaje, como si pudiera extirpar un cáncer con unos ramazos o cirugía estética. Esta misma situación ocurre en otras áreas de las instituciones públicas, en la asignación de licitaciones, en la compra de inmuebles o vehículos, en la asignación de divisas para las empresas, etc, etc, por lo que a medida que pase el tiempo más drástica tendrá que ser la solución si se quiere erradicar estas células malignas de las instituciones que se suponen sirven a los ciudadanos.
El segundo tipo de célula maligna es el pensamiento antidemcorático, las instituciones del Estado están infestadas de la idea de la supremacía del gobierno sobre los intereses de los ciudadanos. En democracia, las instituciones del Estado deben estar para resolver los conflictos y problemas propios de sociedades complejas como las contemporáneas: seguridad, salud, infraestructura, atención a los más desfavorecidos, justicia, impuestos, inflación, por mencionar algunos pocos. Sin embargo, todas la acciones de los altos funcionarios apuntan hacia la defensa de los intereses del gobierno( o más espcíficamente del presidente), no hay situación en la cual ni la Asamblea Nacional, la Fiscalía o la Defensoría del Pueblo hagan una solo objeción o lleven adelante un solo proceso o pronunciamiento en favor de los ciudadanos y en contra del gobierno. Quienes han sido supuestamente llamados a evitar la desmesura del poder lo que han hecho es arrodillarse ante el presidente como si de Luis XIV se tratara. Se han convertido en cortesanos aduladores y en muchos casos eunucos que velan por sus mezquinos intereses sin importar el daño que han hecho a la democracia y al país, cuando el interés de unos pocos guía el destino de muchos no es posible decir que se está en plena democracia.
Las elección del 26 de septiembre significa un tratamiento crítico para empezar a detener esta metástasis que lleva 10 años de manifiesto pero que estaba latente en Venezuela desde hace mucho más tiempo. Los resultados de esa elección y la participación masiva de la gente darán cuenta del futuro próximo, no eliminará la enfermedad pero colocará algunos anticuerpos nuevos para frenar su avance, en caso de lo contrario esta fase terminal en que nos encontramos tendrá el pero de los desenlaces posibles.
Salamanca, 18 de julio de 2010.

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