sábado, 7 de agosto de 2010

La campaña que se avecina

La última encuesta de Hinterlace muestra una panorama político interesante para los próximos meses. En medio de un descenso importante en la evaluación de la gestión de casi 10% desde 2009 a la actualidad y una confianza del 32% de los ciudadanos, Chávez se apresta a acelerar la campaña de las parlamentarias. El conflicto con el Cardenal y Colombia dieron el pie al inicio de un nuevo ciclo electoral en donde se intenta a toda costa evitar temas como PDVAL , la inseguridad o los apagones.
El país está a la expectativa de una campaña que promete altibajos de ambos bandos. Los candidatos de Chávez tenderán a utilizarlo de portaviones, profundizarán en temas nacionales e internacionales y buscarán por todos los medios de vincular a la oposición con supuestas tramas golpistas o paramilitares. La sentencia del magistrado Carrasquero en el caso Súmate es una muestra de hacia dónde van los tiros (además de querer matar dos pájaros de un tiro quitando el financiamiento a las ongs). Desde el canal ocho empieza la campaña negativa hacia estas organizaciones y quienes las representan.
Chávez debe buscar más chivos expiatorios a los grandes desaciertos de su gestión, 39% de los venezolanos le atribuyen la responsabilidad de los temas más graves de la nación, en tanto el 29% de los ciudadanos le atribuye dichos problemas a sus colaboradores. Por tal motivo, la búsqueda de conspiradores políticos y económicos tenderá a ir en aumento a medida que transcurra la campaña. Si la oposición es inteligente aprovechará la ocasión para insistir en la incompetencia y alejarse de los temas que favorecen a Chávez. Es el momento de ir más allá de la crítica y mostrar las alternativas que puedan enamorar 48% del electorado que no se considera ni chavista ni opositor.
La estrategia de campaña es entonces fundamental para lograr dicho objetivo. La Mesa de la Unidad debe mostrar que se prepara para gobernar, que quienes se están preparando son diferentes a quienes gobernaron antes de la catástrofe chavista y que su plan de gobierno es viable a corto y mediano plazo. Los partidos tendrán que auto-examinarse y evaluar sus estrategias comunicacionales puesto entre todos sólo logra la simpatía del 19% del electorado. Allí está la fortaleza del chavismo, sus militancia es más continua y disciplinada, y su voluntad para trabajar por la causa del presidente es mayor que en los opositores.
El discurso de una Alternativa Democrática de cambio debe verse con hechos, después de las parlamentarias viejos rostros tendrán que pasar a tras bastidores mientras dan oportunidad a una nueva generación de dar la cara por la democracia. El cambio generacional no puede seguir retrasándose como ocurrió en los 90's y la vieja clase política debe dejar la arrogancia que en ocasiones la caracteriza y ceder el espacio a nuevas formas de entender y hacer la política. Si la oposición quiere ganar, no solo la Asamblea sino las presidenciales de 2012, debe mostrarle al votante venezolano que hay partidos renovados con líderes nóveles listos para asumir las riendas del país.
Salamanca, 7 de agosto de 2010

2 comentarios:

  1. brother, tengo una pregunta: en que seria esto distinto a los ultimos 6 anios? Lo que la oposicion tiene que hacer y lo que el gobienro ha hecho y seguira haciendo, ambas cosas paracen el mismo guion con circunstanciales variaciones. Gracias por compartirlo. Saludos.

    Anibal

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  2. Creo que la cosa está un poco más complicada para el gobierno. A diferencia de otras elecciones es posible que el gobierno no se sienta tan seguro de su victoria como aparenta. Además en la oposición parece empezar a existir una dinámica centrada en problemas cotidianos que Chávez como problema, más que en otras ocasiones creo que empieza a variar las circunstancias aunque permanezcan elementos muy similares también.

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