lunes, 27 de septiembre de 2010

Una breve reflexión de los resultados del 26S

Mientras todavía está fresco el trasnocho del 26 de septiembre ahora empieza una nueva etapa en la larga lucha por recuperar una democracia plena. Como se dijo en reflexiones anteriores, la fuerza de la Alternativa Democrática está en la unidad y en su capacidad de generar esperanza en una mejor Venezuela.
Para algunos el sentimiento de victoria que embriaga a muchos disidentes del proyecto bolivariano es irracional, surgen preguntas como porqué teniendo más votos tenemos menos diputados, de hecho; el chavismo está tomando como bandera ese discurso para desmoralizar a los electores. Lo cierto es que el sistema electoral favorece a los estados rurales y sobre-representa a sus electores ante la Asamblea Nacional.  Sin embargo, considero válida la preocupación contenida en la interrogante pero no el pesimismo de la respuesta, que es precisamente lo que el chavismo quiere proyectar.
Los resultados electorales muestran que el chavismo se ha estancado y decrece, en una elección en la cual el propio presidente asumió la candidatura de todas las circunscripciones su caudal de votos disminuyó de 6.310.482 votos a 5.222.364 (cuando todavía falta parte de la totalización) desde el referéndum de reforma constitucional de 2009, es decir el chavismo perdió un millón de votos aproximadamente entre la última elección y la actual. No obstante, un mejor indicador de esta variación se observa al ver los resultados en porcentajes: para el 2009 el chavismo logró 54,85% de los votos; en la elección del pasado domingo el chavismo ha obtenido el 46,62% (tomando como referencia el Parlatino pues no poseo aún datos más precisos), de tal modo se observa una caída de 8% aproximadamente.
Sin embargo, hay que destacar que los niveles de participación bajaron de 70,32% para el 2009 a 66,45% en la elección parlamentaria, esto no quiere decir que quienes se abstuvieron eran todos chavistas arrepentidos ni tampoco indica que ese millón de votos se trasladó de manera automática a los partidos de la Mesa de la Unidad. Estos datos solo reflejan que porcentualmente hablando votaron menos personas que durante el referéndum de 2009 y que quienes apoyaron a los candidatos auspiciados por el presidente Chávez han disminuido aproximadamente ocho puntos porcentuales.
Ahora bien, la elección no era contra Chávez y es ahí donde hay que tener cuidado con los triunfalismos. En este momento en donde el resultado global coloca a la Mesa de la Unidad como mayoría electoral también hay que tener cuidado con la manera como se maneja ese mensaje, quien considere que el gobierno está vencido comete un error, ahora más que nunca utilizará los recursos del Estado para la campaña del 2012. Chávez empieza la campaña esta misma semana y no dará tregua hasta el día siguiente de la elección presidencial dentro de 26 meses. Los espacios ganados por la MUD son un nuevo frente, una oportunidad de lucir su mejor cara y su mejor mensaje; la unidad dentro del parlamento es tan importante como la de la campaña y su coordinación ha de ser una tarea que debe ser tomada muy seriamente, con compromiso y profesionalismo. También tendrán que enfrentarse a la esquina caliente, que reaparecerá en los espacios aledaños al hemiciclo, es una oportunidad de mostrar quienes son los verdaderamente violentos.
De este modo, empieza una nueva carrera, la ciudadanía podrá descansar del activismo unos cuantos meses, pero los responsables de la Alternativa Democrática tendrán que empezar a diseñar la forma de llevar adelante unas primarias para el candidato presidencial, lograr un programa para ser alternativa de gobierno y proyectar la imagen de que son capaces de gobernar y hacerlo mejor que Chávez. Por su lado, los nuevos diputados deberán mover viento y marea para evitar que durante los tres meses que le queda la Asamblea en funciones ésta le otorgue una habilitante a Chávez o convoque a una Constituyente. La lucha continua...
Salamanca, 27 de septiembre de 2010

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