martes, 15 de febrero de 2011

El gobierno, Egipto y el golpe suave

El gobierno ha tomado como bandera de campaña solucionar los problemas más importantes del país. Luego de 12 años en el poder; las importantes deficiencias en seguridad, vivienda, alto costo de la vida, inflación, escasez, desempleo y subempleo, infraestructura, etcétera; siguen siendo consecuencia de la mal llamada "cuarta república"; del capitalismo o de la oligarquía. Luego de 12 años el gobierno se quiere presentar como alternativa a problemas que por acción u omisión él mismo ha empeorado. Las expropiaciones de conjuntos habitacionales es la muestra de su incompetencia, varios de esos conjuntos expropiados están casi paralizados, los obreros se quedaron sin trabajo y los propietarios en un limbo jurídico y habitacional más agudo que cuando estaban en manos de las empresas inmobiliarias. La promesa de construir 2 millones de viviendas en los próximos seis años cuando no llega a un millón en 12 de gobierno queda para los más crédulos y fanatizados de sus seguidores.
Las interpelaciones a los ministros en la Asamblea Nacional los han puesto en evidencia. El país del gobierno parece funcionar casi a la perfección. Pero no cabría esperar otra cosa, ningún orador va echarse la soga al cuello y darle la razón a la oposición. Creer que el gobierno va a reconocer sus deficiencias es algo ingenuo. Los errores que han admitido son los que issues de campaña sobre los cuales va girar la elección presidencial y de gobernadores de 2012. Por eso se desprenden del problema como si no hubieran tenido nada que ver con la política de seguridad o habitacional.
Las responsabilidades siempre están fuera del gobierno en manos de una "conspiración constante". Esta idea de la conspiración ha alcanzado tales extremo que voceros del gobierno han llegado a afirmar que oposición prepara un "golpe suave", el cual consiste en que la oposición mine el apoyo al gobierno, a través de lucha no violenta, para luego vencerlo en las elecciones de 2012. He aquí el fondo de la lógica antidemocrática, no vale siquiera militar en la protesta pacífica o asumir la arena electoral como manera de la búsqueda del poder, siempre que no se esté con Chávez y la Revolución se es golpista y lacayo del imperio.
Egipto y Túnez han sido una muestra de una situación extrema en este sentido. Una revolución democrática pacífica en medios y fines, aunque con varios muertos que lamentar. Sin embargo, creer que las condiciones para una protesta de esa naturaleza están dadas en Venezuela es una ingenuidad. Los problemas de dichas sociedades, las desigualdades y sobre todo la represión a la que estaban sometidas son muy diferentes a las que se viven en nuestro país hoy. Evidentemente hay lecciones que sacar, pero considerar que algo similar pueda ocurrir en el corto o mediano plazo es, por lo menos, irreal. Las elecciones del 2012 son la mejor oportunidad para llevar un cambio en el gobierno. Las encuestas muestran niveles de aprobación del gobierno por debajo de la media histórica, seguir diciendo lo obvio: que el chavismo no sabe gobernar y proponer una agenda de gobierno real, creíble y demostrable es el primer paso para la victoria. La discusión sobre el candidato, la tarjeta única o por partido, el momento de las primarias tendrán su tiempo. En otro momento discutiremos esos asuntos.
Salamanca, 16 de febrero de 2011