jueves, 9 de febrero de 2012

Un par de cosas sobre las primarias

"...se ha mostrado al país que es posible competir entre opciones diferentes sin declararse la guerra a muerte."

A tres días de las elecciones primarias de la oposición el país se prepara para un inédito proceso de selección de su candidato presidencial. Han pasado tres meses de frenética campaña en la que los candidatos y sus equipos han sacado lo mejor de sí para ganar esta elección. Ahora que la oposición se ha organizado como nunca antes en los trece años de gobierno chavista, es momento que dé una lección de política a Chávez.

Durante los tres meses de campaña el chavismo se ha encargado de enturbiar el proceso, han tratado de trasmitir la idea de que el proceso es irrelevante que no tiene importancia alguna, que es el proceso de una minoría. Sin embargo, no hay día de la semana en la que no hablen del tema. También han tratado de sembrar la idea de que la Mesa de la Unidad es un saco de gatos y que en su interior lo único que hay es una pelea a cuchillo. Pero ninguno de esos argumentos han sido suficientes como para desprestigiar el momento que se vive. Ambos argumentos oficialistas son fácilmente rebatibles y no merece sino la indiferencia de quienes creemos que con el ejercicio de la democracia es la única manera de salir del atolladero en el que se encuentra el país.
Respecto a las campañas de los pre-candidatos hay mucho que decir. Sin embargo, en aras de la brevedad abordaré únicamente dos aspectos. En primer lugar, las campañas se han centrado en colocar en la agenda el hecho de que existe un proyecto político alternativo al del gobierno. Esta característica programática de la campaña aporta elementos de confrontación con el chavismo en el plano de las políticas públicas. En este sentido, Chávez ha tenido que lanzar varias misiones nuevas para demostrar que está haciendo algo, que la "revolución" no se ha agotado en las viejas misiones propuestas en 2004. Así, la oposición ha logrado que parte del debate pase de la polarización simbólica a los hechos, a la manera cómo se pueden resolver los problemas. Esto tiene sus ventajas, pero sus riesgos también. La ventaja es que es posible introducir en la gente nuevos referentes sobre los cuales valorar el voto, es decir, permite comparar lo que se hace desde el gobierno nacional con que han hecho u ofrecen los pre-candidatos en la oposición. El riesgo de esta característica de la campaña estriba en la capacidad del chavismo de utilizar recursos públicos para hacer políticas de corto plazo, que no solucionan los problemas estructurales de nuestra sociedad pero que fáciles de vender mediáticamente a la población. 
En segundo lugar, la campaña llevada adelante por los pre-candidatos de la oposición ha mostrado que es posible hacer política de manera civilizada. Con contadas excepciones, lo que se ha visto es respeto entre los candidatos y muestras de altura política en la mayoría de las situaciones. No se han hecho enemigos mortales en la contienda más allá de las pugnas propias de todo proceso democrático. Nadie espera que todos sean los mejores amigos y que los partidos no tengan roces y discrepancias entre ellos; si no fuese así serían un sólo partido y no una coalición de los mismos. Así, se ha mostrado al país que es posible competir entre opciones diferentes sin declararse la guerra a muerte.
Y luego del 12 de febrero, ¿qué cabe esperar? En primer lugar, que los perdedores de la contienda cierren filas alrededor del candidato que enfrentará al Chávez, que no haya mezquindades por parte de los partidos no favorecidos por el voto y se empiece a coordinar una maquinaria política nacional para la movilización el 7 de octubre. En segundo lugar, que la campaña del elegido trascienda a lo meramente programático y buscar un discurso moral que compita con el discurso chavista. Esto no significa  hacer un discurso chavista al revés, significa que hay dotar de trascendencia el nuevo proyecto de país, que no sea un discurso meramente instrumental sino el relato de una nueva Venezuela que surgirá una vez Chávez salga del poder.

En Salamanca, 9 de febrero de 2012

2 comentarios:

  1. viva chávez 20 años más! votar lo q queráis el que gane en las primarias esa será su única victoria! la revolución vencerá!

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  2. Definitivamente las primarias no son un proceso de la minoría. Las minorías toman decisiones sin necesidad de procesos complejos. Las primarias son nuestra primera batalla, la más difícil porque es la única que podemos permitir entre nosotros mismos. Una vez superado esto todos tenemos que estar unidos, solo así podremos lograr tener un verdadero proyecto de país, en el que se conjuguen las mejores ideas de todos los contendientes de este domingo, que sin importar quién nos dirija, se haga realidad.

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