sábado, 31 de marzo de 2012

"Miente, miente, miente que algo quedará"


...el gobierno aplica la Goebbels "Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá"
Es evidente que Chávez y su gobierno están nerviosos ante la contienda electoral del 7 de octubre. Su principal preocupación es que la gente empiece a imaginarse a un Henrique Capriles (HCR) como presidente. Toda la batería comunicacional que poseen está en función de evitar que en el imaginario colectivo se construya la idea de un presidente diferente a Chávez. Estas estrategias son: El miedo, la minimización del otro y la descalificación.

La estrategia del miedo es clásica en el gobierno. Por un lado el miedo al cambio, imaginarse «el día después de mañana» significa el caos, la caída de la supuesta paz y tranquilidad en que vive el país. En su afán de inducir temor alegan que sólo Chávez puede garantizar esa paz y que con Capriles llegará la guerra. Por otro lado, la amenaza a perder los beneficios sociales. Si bien la penetración de las misiones es relativamente baja, el simbolismo que tienen es poderoso y por eso el gobierno del PSUV insiste en señalar que con HCR se eliminarán las misiones (según la última encuesta de Datanalisis 39% de la población así lo cree).
La estrategia de minimización va orientada hacia la construcción de una matriz de opinión en la que gente sienta que HCR no tiene oportunidad, que su candidatura se ha «desinflado», que no tiene sentido alguno ir a votar por él porque no va a poder. Lanzan encuestas con 30 puntos de diferencia, y hablan de «irreversibilidad» de las tendencias. Su intención no es otra que generar en los opositores frustración, desespero y una baja en la moral luego de las primarias. En el grupo de los indecisos la idea es evitar que vean al candidato de la Mesa de la Unidad (MUD) como alternativa viable, que votar por él es botar el voto. En el chavismo light, evitar el salto de talanquera y en el chavismo duro aumentar la moral ante el éxito del 12 de febrero.
La descalificación, otro clásico del chavismo, busca atribuir a HCR y a la MUD todo lo malo que ocurra en el país e incluso todo aquello que ellos hacen para sabotear la campaña opositora. Así, los violentos no son los pistoleros de Cotiza sino la oposición que fue para allá. Luego, dicen tener información sobre un atentado a Capriles que viene desde la propia oposición (como consecuencia de que supuestamente se ha desinflado la candidatura), luego se acusa de terrorismo por denunciar cualquier escándalo como la falta de control sobre la calidad del agua en el país o la inseguridad impune que se vive. Así mismo, se acusa a la MUD de estar divida internamente, de ser un saco de gatos (que ironía, ¿no?).
El gobierno está tratando de invadir la agenda política con esta matriz de opinión: Capriles no tiene con que ser presidente. En paralelo, está tratando de hacer ver a Chávez como el elegido, con una gesta trascendental con la lucha contra el cáncer y que sin en él el país no puede existir. A seis meses de las elecciones, el gobierno aplica la del Goebbels "Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá". Habrá que esperar si el Comando Tricolor y la MUD sabrán contrarrestar la campaña del gobierno, por los momentos el casa por casa es la mejor estrategia política que existe, falta esperar su efecto en campaña.
Así las cosas, y la campaña apenas comienza...

Hamburgo, 31 de marzo de 2012 

2 comentarios:

  1. eres mierda, escribes mierda y mierda seguirás siendo toda la vida, basura

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  2. Muy interesante análisis. Definitivamente de acuerdo. Este gobierno se ha caracterizado por hacer uso abusivo y compulsivo de las mentiras y lamentablemente hay demasiados borregos sin cerebro que se las dan de radicales revolucionarios y que simplemente no tienen capacidad suficiente de discernir... Saludos!

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