lunes, 3 de septiembre de 2012

Simulando Exit Polls


Ayer se celebró el simulacro electoral para las elecciones presidenciales del 7 de octubre en Venezuela. El evento, que había sido pospuesto por la tragedia en la refinería de Amuay, ha sido una manera de poner a tono el proceso electoral. Del lado del árbitro electoral, la experiencia sirve para comprobar el funcionamiento del sistema, la logística, las maquinas de votación y la tecnología asociada al proceso. Del lado de los partidos, la experiencia sirve también para ver el funcionamiento de la maquinaria propia y la del adversario, ver los puntos fuertes y débiles del otro y del CNE; pero también ha servido para hacer el primer simulacro de la guerra comunicacional que se pondrá en marcha en la elección presidencial.
Probablemente es en este tipo de situaciones que las encuestas sirven para menos. Por el twitter he visto como varios «líderes» de opinión del gobierno y la oposición se han afanado en decir que se hicieron exit polls o encuestas a boca de urna, cada una de las cuales se atribuía la victoria de esta simulación. Es probable que los comandos de campaña no digan nada oficialmente sobre unos supuestos resultados, pero sería ingenuo pensar que no tienen una estrategia para soltar informaciones engañosas que son fácilmente compradas por mucha gente de un bando y de otro. He allí la guerra comunicacional, todos harán un esfuerzo por atribuirse la victoria, por inyectar optimismo en sus seguidores y desalentar a los del adversario.
Pero nadie debe horrorizarse por esto, es lo normal en la contienda política democrática, lo grave es cuando una de las partes utiliza los recursos públicos para promover sus intereses particulares y el árbitro electoral no hace nada para evitarlo. En ese momento es cuando la asimetría del poder se hace evidente, con todos los recursos del Estado el gobierno intenta aniquilar moralmente a quienes piensan votar a favor de Capriles, pero su objetivo no son los opositores más militantes, son más bien aquellos que dudan de si el voto permitirá cambiar algo o si el cambio traerá más problemas que soluciones.
El gobierno busca por todos los medios posible imponer el miedo en la sociedad, no en vano Chávez habla de una posible Guerra Civil si pierde; sus lugartenientes repiten esta máxima y aquella de que sin Chávez no hay gobernabilidad. A casi un mes de las elecciones lo único cierto es la incertidumbre, no me atrevo a decir quién ganará pero lo cierto es que, sea quién sea, la única manera de salir del atolladero en el que vive el país es llamando a todos a colaborar para su reconstrucción. El problema es que del lado del gobierno estoy más que seguro que esto no va a ocurrir; en caso de que gane Capriles ¿lo hará?

En Santa Marta de Tormes, 3 de septiembre de 2012


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