martes, 13 de agosto de 2013

PSUV y su estrategia de cara al 8-D

lamentablemente las elecciones municipales no versarán sobre los problemas de las comunidades, sino será un nuevo pulso entre los dos grandes bloques políticos, y dónde la posibilidad de diálogo y reconciliación será cada vez más remota.


A falta de Hugo Chávez como portaaviones de sus candidatos y la incompetencia de Nicolás Madura de llevar a delante dicha función, el Partido Socialista Unido de Venezuela empieza en la Asamblea Nacional una estrategia política de cara a las elecciones del 8 de diciembre mucho más agresiva y autoritaria que las que hemos visto en el pasado. Con Chávez vivo, su carisma, el temor a perder las misiones y el clientelismo eran suficientes garantizar la movilización del electorado; a la vez que el CNE le daba a los radicales de la oposición razones para no ir a votar. Sin embargo, en ausencia de su líder y con una oposición coherente y con un liderazgo claro, el chavismo se enfrenta ante una posible derrota electoral que puede poner en evidencia el fraude ocurrido el 14 de abril.